En estos días de gracia, Casal La Verna ha sido para nosotras casa de silencio, fraternidad y encuentro con el Señor. La calma del lugar y la oración compartida han renovado nuestro corazón, recordándonos que es en lo sencillo donde Dios se manifiesta con más claridad.

Hemos tenido la alegría de ser acompañadas por fray Francisco, quien con su sabiduría y espíritu franciscano nos ha guiado en los Ejercicios Espirituales. Sus palabras nos invitaron a redescubrir la belleza de vivir en paz, en unión con Dios y en armonía con toda la creación.

Fueron jornadas intensas de oración, reflexión y silencio, que nos ayudaron a abrir el corazón al Señor y a fortalecer los lazos de fraternidad. Volvemos a la vida cotidiana con la paz recibida y con el compromiso de vivir con mayor sencillez, confianza y gratitud, siguiendo el estilo de san Francisco de Asís.

El retiro concluyó con un gesto de ternura y oración: una ofrenda floral a la Madre del Divino Pastor. Cada participante presentó su ramo como signo de gratitud y súplica, convirtiendo aquel momento en plegaria viva por las familias, la comunidad y la Iglesia. Fue un cierre sencillo, pero lleno de profundidad evangélica, que nos impulsa a seguir caminando con esperanza.

Autor