Después de tres días de estancia en Casal La Verna Puedo decir: que me enriquecí de una experiencia muy hermosa y gratificante. Poder pasar estos días en la comunidad de la HH. Capuchinas de la Madre del Divino Pastor, he podido calmar la mente y, sobre todo, envolverme de un entorno de naturaleza cuya paz es todo un regalo. El final de mi estancia ha estado acompañado por un recital de poesía religiosa que he querido regalar a las hermanas en agradecimiento por esta paz conseguida.

¡¡Gracias por compartir este hogar de paz!!

Guillem Vallejo, poeta, ensayista y crítico literario.

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